XTRAIL MATARÓ – 11KM 410+
Domingo 20 de febrero, 9:45 de la mañana y allí estaba con esos nervios del que parece que no ha corrido una carrera nunca, pero por eso me encantan, porque sigo emocionándome en cada salida y llegada de las carreras… Y eso, es algo mágico. No era uno de los principales objetivos de la temporada, pero también he de decir que no se hacer estas cosas a medio gas, así que allí estaba yo dispuesto a ponerme a prueba y ver en que punto estaba.
Dan la salida y me coloco en la parte delantera de la carrera que sale muy lanzada por la pista de atletismo seguido de unas calles propicias para la velocidad. Primer kilometro y el reloj pita 4,23min/km ¡¡MIERDA!! Pienso yo, he salido demasiado rápido, el pulso un tanto acelerado por el déficit inicial. Llegamos a la pista y cada uno empieza a encontrar su lugar en el grupo, hasta que poco después, alrededor del kilometro 3 la cosa se empieza a poner fea y vienen unas pendientes de cuidado, donde incluso tenemos que llegar a utilizar las manos para subir.
Con el perfil de la carrera en mente, intento establecer mi estrategia, pero lo malo y bonito a la vez de la montaña es que no solo cuenta el desnivel, también el tipo de terreno y eso hace que a veces sea muy complicado planificar según que estrategias. Llego al primer avituallamiento que está antes de lo previsto (al igual que el segundo que también estaba antes) un poco de agua y a seguir. De ahí enlazamos con los que están corriendo la distancia de 15km y casi todo lo que viene son senderos muy muy rápidos y con algunas partes muy técnicas. Aquí si que soy bastante conservador, consciente de que no soy un súper bajador y dejo que me adelanten siempre que viene alguien más rápido que yo por detrás.
Entre sube y baja llegamos al 2do avituallamiento con un ritmo bastante bueno y unas sensaciones mejores de las que esperaba. Otro vasito pero esta vez de isotónico y a seguir. Creo innecesario ingerir nada a parte de que no sé hasta que punto me va a sentar bien. Comer en la bici es una cosa, pero corriendo es otra y por la distancia total preferí esperar al recovery de la llegada.
A partir de ahí vienen algunas subidas más pero ya por pista y empiezan las bajadas, una de ellas muy muy rápida por una urbanización donde corro por debajo de 4min/km que es mucho para mi, pero el cuerpo me lo pide y hemos venido a disfrutar, jajaja.
Llegando a la parte final cogemos senderos bastante técnicos para mi nivel lo que me hacer ir con bastante cautela pero manteniendo un buen ritmo. De repente veo terreno conocido y todo indica que estoy en el último kilometro de la carrera. Que bajada más técnica pienso en mi cabeza, lo que viene seguido de una torcedura de tobillo, un gran grito y una caída al suelo bastante aparatosa. Me levanto con el muslo izquierdo arañado y pensando que me he roto el pie derecho, apoyo el pie como puedo, con mucho dolor pero sobretodo con mucha impotencia. En ese momento me vienen varios pensamientos: ¿abandono y llamo a la organización?, ¿sigo andando y ya llegaré?, ¿intento trotar cojeando como pueda y llego? Si me conocéis un poco ya sabréis cuál fue la opción escogida.
Y con dolor y no poco sufrimiento llego a meta como puedo, pero corriendo y entrando en una posición 32 de 107 personas que corrían en mi distancia. Satisfecho con el resultado de la carrera pero no con el esguince, que me obliga a parar el ritmo de entrenos.